Esta mañana, el ex candidato presidencial Ricardo Anaya, publicó en su red social un post en el que detalló que las casas que han sido señaladas como «pruebas» de su presunta responsabilidad de corrupción eran de sus suegros y su mamá.

Se presume que Ricardo Anaya se hizo de una casa en un exclusivo fraccionamiento en Querétaro, aconteció mes después de que Emilio Lozoya aparentemente le habría entregado sobornos para que votara a favor de la reforma energética. 

Al tener conocimiento de las «pruebas» en su contra, Anaya utilizó sus redes sociales para explicar que la propiedad Club Campestre 7C era de su mamá desde 1993, años después le fue donada, mientras que la casa de Club Campestre 404 es de su suegra desde 1996.

“A AMLO SÍ le pueden donar un rancho, y él puede donarlo a sus hijos. En mi caso ¡prueba aportaciones de Lozoya!”, dijo el panista que hasta el momento se desconoce su paradero.

Posteriormente, en una segunda publicación, compartió una foto de él que fue tomada hace 25 años dentro de la casa que era de su madre, como prueba de que ya tenía acceso a la misma y que años después se la “regaló”.

Ante estas «pruebas en contra» Ricardo Anaya lamenta el actuar de la “Fiscalía de AMLO”, «es lamentable que utilicen dos propiedades, una que eran de sus padres y otra de sus suegros»: reiteró Anaya esta mañana. 

“Resulta que esa casa es una de las nuevas pruebas contra mí, según la Fiscalía de AMLO. ¡Dan pena!”, finalizó su comentario el hombre al que ahora linchan en redes sociales y lo señalan como «prófugo de la justicia».