El 5 de junio de 2009 fallecieron 49 niños luego de que ocurriera un incendio en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora.

El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, reveló que durante el gobierno de Felipe Calderón recibió presiones por el proyecto de resolución que presentó en 2010 para el caso de la Guardería ABC.

Hoy puedo dar fe de una operación de Estado para proteger a la familia de la esposa (Margarita Zavala) del presidente (Felipe Calderón), para proteger a los altos funcionarios públicos de ese gobierno que hoy vienen a hablar de Estado de Derecho y de autonomía y de no sé cuántas cosas, sin ninguna autoridad para decirlo.expresó durante la presentación de su libro ‘10 años de derechos. Autobiografía jurisprudencial’, en la Escuela Federal de Formación Judicial.

Zaldívar señaló que tuvo una discusión con el entonces secretario de Gobernación, quien en ese entonces era Fernando Gómez Mont por el caso de la Guardería ABC.

Arturo Zaldívar Lelo de LarreaPresidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación

Incluso, manifestó que en ese momento le dijo al entonces secretario de Gobernación que él no era un empleado del presidente y no cargaría con “la muerte de 49 niños”.

En un momento me dice el secretario: ‘Dice el Presidente que no te apoyamos para esto’, y le dije, ‘dile al Presidente que postuló un ministro, no designó un secretario de Estado, que yo no soy su empleado y no voy a llevar en mi conciencia la muerte de 49 niños.

Precisó que para él lo más importante es estar del lado de “los derechos de todas las personas”.

Hay mayorías vergonzosas y hay minorías que honran, hay votaciones que se pierden, pero hay debates que se ganan, y lo importante es tratar de estar siempre del lado correcto de la historia, y para mí el único lado correcto de la historia es el de los derechos de todas las personas.apuntó.

También indicó que algunos papás y mamás le contaron que el gobierno de Felipe Calderón no había permitido que salieran aviones a Sacramento, donde había un hospital esperándolos para atender a los menores, pues no querían que se hiciera grande el escándalo.